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Archive for the ‘Trabajo’ Category

Panta rhei

junio 10, 2010 Deja un comentario

Panta rhei aunque no lo parezca debido a estos casi tres meses sin actualizar el blog. Dos trabajos me lo impiden, y aunque he tenido unas breves vacaciones, mi madre ha venido a verme (y eso sí necesita el 100% de mi tiempo y atención).

Han pasado muchas cosas durante este tiempo. A nivel personal: viaje de nuevo a Laponia (ahora me doy cuenta de que ni siquiera he escrito sobre el primero), renovación de contratos un poco accidentada, exámenes de acceso, final de la Champions en un bar lleno de Interistas, visita al museo de la Tecnología… Y a nivel Finlandia (a grosso modo): hemos sufrido la nube de ceniza, arrasado en el sector de los videojuegos con el esperadísimo Alan Wake para Xbox y el Lead the meerkats para Wii, nombrado a la primera mujer obispo, sobrevivido a luchas “étnicas” en parques de atracciones y a la emisión de Aquí no hay quien viva reemplazando a los Serranon Perhe (causará la misma sensación entre las adolescentes Eduardo Gómez que Fran Perea?), alucinado cuando de repente hemos pasado a ser miembros del Partido de Centro (increíble pero cierto, el Keskusta party nos ha mandado las tarjetas de afiliados con nuestro numerito y todo), entre otras muchas cosas…

Pero lo dicho, panta rhei, y a partir de ahora espero estar más a menudo por aquí y teneros al corriente.  De momento os dejo con esta mítica canción de los también míticos Monty Phyton:

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13 meses y medio en Finlandia

octubre 2, 2009 Deja un comentario

Llevo más de un año ya viviendo en Finlandia. Mantener el blog al día no ha salido como esperaba, pero mi estancia Erasmus tampoco. Nunca imaginé que mi vida podría cambiar tanto en tan pocos meses. En este tiempo he aprendido a tomar decisiones (asignatura que tenía pendiente), y he descubierto que la independencia plena del hogar familiar está rodeada de un espinoso camino que resulta muy doloroso. Empezar una nueva vida, en un país en el que hablan unas de las lenguas más difíciles del mundo, no resulta fácil. Encontrar un trabajo en Finlandia para un extranjero es misión imposible si no se tiene conocimiento de finés. Y estoy hablando de trabajos como recoger vasos en bares, repartir periódicos o limpiar oficinas. Resulta duro escuchar tantos NO seguidos durante más de 4 meses ya, sobre todo cuando por otro lado te llegan ofertas desde España que nunca habrías imaginado. Es difícil comprender que tus habilidades y experiencia sean tan distintas de un país a otro. Quizá haya atisbado cierto nivel de “racismo” desconfianza hacia los extranjeros, europeos o no, a la hora de contratar personal. Curioso cuando somos precisamente los extranjeros los que más necesitamos el trabajo al no contar con seguridad social ni prestaciones por parte del estado finés. Somos los más motivados y casi con total seguridad nuestro rendimiento será mayor que los nativos en caso de encontrar empleo. Pero también hay que reconocer que la crisis ha jugado una mala pasada y por supuesto antes contratarán a locales desempleados (me imagino que yo haría lo mismo en caso de tener una empresa)

Tampoco hay apartamentos. La alta demanda y escasez de éstos provoca que un estudio de menos de 30 m2 cueste un mínimo de 600 – 700 euros al mes en una zona bastante alejada del centro o de tu lugar de trabajo (así que súmale transporte, un mínimo de 45 euros al mes si eres estudiante).

Estudiar resulta por ende complicado, sin trabajo no hay dinero. Sin posibilidades de inscribirme en ninguna universidad, lo único que he podido conseguir para ir tirando han sido unas prácticas de 6 meses en la misma universidad en la que estuve el pasado curso de Erasmus. Prácticas que financia la UE y mi universidad en España, porque sino no me hubieran aceptado. Con esta financiación puedo pagar medio alquiler cada mes. Puede que haya sonado a queja pero no es así. El problema surge cuando estás prácticas duran mínimo 8 horas al día, buscar un trabajo a tiempo parcial es muy complicado. No sólo por ser extranjera, sino porque al salir de las prácticas todos los establecimientos están ya cerrados.

Pero la ilusión de poder llamar a casa en España, y decir que me van bien las cosas, que tengo un trabajo que al menos me da para vivir y pagar un piso, y que lo he conseguido yo solita, me da ánimos para seguir intentando crear una vida aquí. Por eso tras mis 8 horas voy a clases de finés y estudio en casa, esperando realizar algún día esa llamada para darle una alegría a mi familia y que se sientan orgullosos de mí. La esperanza es lo último que se pierde.

Fuente: Damienkatz.net

Categorías:Finlandia, Movilidad, Trabajo